Cuando me pongo con una serie sobre política norteamericana siempre ansío encontrarme con una nueva 'The West Wing', y no puede ser. Es frustrante. Y no quiero decir con esto que 'Madam Secreatary' sea mala. Solo que es descafeinada. Le falta nitrógeno líquido en el combustible que la saque de su velocidad de crucero para jubilados. Quitando esto, que no es poco, se deja ver y al tener una trama conspirativa más de serie de espías que de política es ¿posible? que consiga engancharme. La serie está en su tercera temporada.
